El hermano de esta tía sabe algo que ella no quiere que le cuente a nadie y esto hace que se convierta en su putita de una forma inevitable. La tiene dominada y la ha educado para que se deje follar todas las veces que quiera. El tío la coloca a cuatro patas en el sofá y se la meta bien fuerte mientras ella sigue las órdenes que le da y habla con su novio por el móvil. La guarra se deja follar y a los pocos minutos de sentir la polla dentro ya está disfrutando como una buena perra, esperando con ganas a que le suelte todo el semen encima.

(4789)

Dejar un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*